| Crónica
- Fernando Blanco |
Empezó
la brevet de 234 km. con amenaza ocasional de lluvia, pues
no hubo manera ni en las paginas de meteorología
americanas, encontrar una predicción de que lloviese
al 100% en la provincia de Nador (Marruecos).
La
salida se produjo a las 06:35 horas, el viento de la tarde
anterior y el reinante a las 04:00 horas, hicieron que muchos
se quedasen en su casa de una manera prudente. Una vez repartidos
los cartones salimos con las luces encendidas, partiéndose
el pelotón en dos. Desde un principio los más
rápidos desaparecieron poco a poco, quedándonos
los más lentos y principiantes.
En
Nador nos cruzamos con el grupo de cabeza reparando un pinchazo,
hecho que sufrió Sebastián antes de salir
de Nador, siendo rebasados por el ahora otra vez primer
grupo. Es preciso hacer un homenaje a David, Manolo (el
de la COA) y Sebastián, pues aunque su silencio en
la mayor parte del camino fuese reflejo de su pánico
por la cantidad de kilómetros que quedaban y la ausencia
de vehículos (apenas 6) en un tramo de 32km, en ningún
momento dieron muestras de miedo, mas bien todo lo contrario,
su actitud era resolutiva y resuelta.
Probablemente
mi cautela y falta de ''puchin'' frustró su sed de
aventura. De alguna manera siento haberles fastidiado la
excursión. Solo me queda la satisfacción de
haber recibido de al menos dos, su deseo de participar en
la próxima brevet de 200kms que se celebre.
Antes
de llegar a Hassi Berkane y siempre con el viento en el
culo, nos cayeron dos nubecitas. El tiempo se mantenía
estable, las nubes de lluvia se veían muy lejos y
antes del sellado parecía que no tendríamos
problemas con el agua, desapareciendo todos los temores
para con el viento, pues parecía sernos favorable
en todo el recorrido.
Después
de comprar agua y comer algo en la gasolinera de Hassi Berkane,
salimos en busca del segundo sello en Saka. Con el viento
a favor, alcanzaba mas de 60km/h en algunas bajadas y la
lluvia fina debido a alguna nube ocasional, era el motivo
de prestar atención en la conducción, por
si fuese necesario hacer una maniobra evasiva, tal como
fue antes del cruce de Melga el Ouidane, dónde un
camión que adelantaba pasó ampliamente del
grupo de ciclistas y nos obligó a tirarnos al arcén
(de gravilla), con el consiguiente riesgo por todos conocidos.
Un
pinchazo antes del cruce de Melga el Ouidane en la misma
rueda de Sebastián, nos hizo refugiarnos en una kábila
para cobijarnos del chirimiri durante la reparación.
En estos momentos vimos pasar el Galloper de apoyo conducido
por Guille, el presidente del club. Nos pasó sin
vernos. Inmediatamente descolgué el teléfono
y una atenta señorita me dijo: '' ***** información
gratuita,.... no ha sido posible establecer la comunicación''.
¡Bueeeno!, pensamos, cuando llegue al grupo de cabeza,
le dirán que estamos por atrás, ¡ya
volverá!
Cuando
llegamos a la bajada del río Moulouya, lugar de cruce
hacia Saka fue necesario gritar con esmero en la enorme
recta para que los de cabeza diesen media vuelta, pues se
pasaron el cruce señalizado en árabe, el cual
decía muy claramente SAKA (pero en árabe claro...
¡un detalle sin importancia!). En los ''kioskos''
del cruce (uno creo que era un taller mecánico y
el otro un ''ultramarinos'') compramos agua, preguntamos
si habían pasado ciclistas (nos dijeron que si) y
seguimos camino. Preguntamos la distancia hasta encontrar
la otra carretera y nos dijeron que 26km al cruce y 7 a
SAKA, en el mapa militar indicaba 26kms, en el Michelín
ni figuraba como carretera, pero realmente hicimos 32kms
por esta carretera que nos llevaría a 7kms de Taza
según medimos, 5 km. marcaba en el mapa militar y
en el Michelín no marcaba nada........ ¡En
fin! ...... Ya en marcha, suena mi móvil, y oigo
al chofer del coche de apoyo (Guille), muy cabreado, preguntándome
dónde estoy y acompañando la pregunta con
''lindeces'' hacia mi persona. Le contesto que estamos en
la carretera que cruza hacia Saka y se produce un silencio......
incrédulo pregunta ¿estas en Marruecos? Sí,
aquí estamos, supuestamente nos quedan 14 kilómetros
para SAKA....... Le pregunto: ¿Has visto a los de
cabeza? .... No, no he visto a nadie.... ¡¡¿¿??!!
¿comooor?, ¿es que han abandonado?.......
A lo que me responde: No, no he visto a nadie. He hecho
el circuito completo y como no vi a nadie, ¡he vuelto
a Melilla! ...... ¡¡¡Quéeee!!!
, Yo, o sea nosotros te hemos visto pasar, estábamos
abrigados en un galpón y hemos pensado que cuando
encontrases al grupo de cabeza, volverías atrás.
RESUELTAMENTE DIJO: ¡vale!, ¡voy payá!
..... (Una bendición este hombre, que se hizo 415
km. el sábado).
Parece
que fue colgar el teléfono y empezar a llover, Sebastián
iba a tirones haciendo el elástico, redujimos la
velocidad y a un ritmo lento seguimos subiendo los 32kms
que mide la carretera, además, subida sin descanso.
Psicológicamente, ver en el marcador 27kms y sin
trazas de ver una carretera en el horizonte, fatiga, fatiga
mucho. Si a esto último le acompañas una lluvia
de gotas gordas, puede producirte un hundimiento moral importante....
¡joder con la aventura en África!
Temí
que Sebastián se hundiese, cuando alcanzamos el cruce
sugerí al grupo que parásemos para ''recuperar''
a Sebastián, pues si se hundía del todo, no
habría forma de levantarlo luego (un problema con
los desarrollos). Barritas energéticas (de las buenas),
sales minerales, inhibidor de ácido láctico,
glucosa, red bull.... y no le di cerveza porque no quise
echar ''peso'', para una vez que salgo sin ella, la falta
que me hizo (lo de la cerveza lo aprendí de los asturianos
.... un saludo).
Cuando
iniciamos la marcha vimos como el agua corría formando
4 ríos aprovechando las roderas. En fila india, Antonio
(El Figura) y Manolo (novel de la COA) se relevaban en la
cabeza, a continuación David en su bici de montaña
con ruedas lisas y zapatillas de deporte (el jodio iba como
una rosa), cerrando el grupo Sebastián obligado por
mi a mantener su posición en la fila. La situación
era peligrosa, había que circular fuera del ''arroyo'',
pero al mismo tiempo, vigilar que los coches y autobuses
que venían de frente no vinieran invadiendo nuestro
lado de la carretera, para esquivar las roderas con agua.....
Todo esto se producía a 12 km/h y subiendo sin parar,
cuando el mojón indicó 2kms a Saka, apareció
al fondo Guille con su 4x4 dando la vuelta. ¡Penoso!,
¡francamente penoso!.... empezó a acompañarnos
totalmente metido en arcén, comenzamos a aclarar
dónde estaban los otros, llegando a preocuparme por
si hubiese ocurrido algún incidente, no era lógico
que hubiesen desaparecido. Además con ellos iba ''el
carpintero'' de Nador, supuestamente conocedor de su provincia.
¡¡En fin!!
Guille a nuestro lado subió la música.....
un poco más.... un poco más.... ¡Circulábamos
a 18 km/h subiendo! .... ¡A esto le llamo yo motivarse!
Parada
en Saka, le temía parar. Sabia que teníamos
que comer, pero nos enfriaríamos más de la
cuenta..... así fue. Quise cambiarme la camiseta
interior, pero el windstopper estaba calado. Los guantes
tenían 1/2 litro de agua. Un desastre.
Pedimos
comida, pan con quesito y pan con atún. Coca cola
grande y a comer. El frío hizo su aparición,
la lluvia no cesaba, el cielo se encontraba cerrado....
alguien dijo que así no se podía seguir.....
Fue en estos momentos, cuando la visión de circular
con frío, ríos de agua que podrían
hacer ''agua planning'' en una bajada..... digo que si abandonamos,
no sería mala idea. Vi caras de desilusión,
caras de ''ya que estamos aquí'', caras y caras.....
no me siento orgulloso de haberlo hecho, no me siento orgulloso
de haber hecho la propuesta de una forma seria. Estaba frustrado
en aquel momento, aunque algo me empujaba a hacerlo y defenderlo....
y aparece el grupo ''de cabeza''. ¿de donde venís?,
¿ha pasado algo? No, que nos pasamos el cruce, nos
hemos ido a 60 km. de Taza y cuando cogimos el camino de
vuelta vimos 134kms a Melilla. Ahora llevamos hechos 220
km. y quedan 100 más. Nosotros lo dejamos, así
no se puede, no hemos salido preparados para más
de 300 km..... Cogeremos un taxi y a casa de un tirón.
¡Aquí
acaba una historia triste!.... algo que me produce frustración,
pues unos miles de metros mas adelante, apareció
un cielo despejado, una carretera seca y un sol brillante
que deslumbraba.....era como si alguien me dijese ''no has
aguantado la presión'', produciéndome un sentimiento
de haber abandonado inútilmente..... si nos hubiésemos
vestido con las ropas mojadas, soportado un poco mas la
lluvia y el frío subidos en las bicis ...... estaríais
leyendo ''otra'' historia.