Muchos
madrugaban este sábado 18 de Marzo mirando
al cielo, pendientes de la posibilidad de que la lluvia
diera al traste con horas de trabajo, las que se requieren
para organizar cualquier evento deportivo por simple
que sea. El día amaneció nublado pero
sin agua, así que a las 09:30 se tomó
la salida tal y como estaba previsto.
La participación (8 ciclistas) se vió
posiblemente perjudicada por las previsiones meteorológicas
que indicaban un día lluvioso, y por la coincidencia
en fecha con la Media Maratón organizada por
la Comandancia Militar de Melilla, donde a buen seguro
tomaron parte potenciales participantes de nuestra
Marcha BTT. Por otro lado, somos conscientes de que
este tipo de eventos no son aún habituales
entre la población melillense, lo que sumado
a la poca difusión a la que se ha podido dar
a la marcha, explica que no contemos con una gran
afluencia en comparación con actividades como
el Día de la Bicicleta, con cerca de 200 participantes,
o la I Prueba de los Ctos. Autonómicos de Mountain
Bike, donde se congregaron más de 40 ciclistas.
Iniciamos el recorrido camino de la frontera de Farhana.
Después de pasar los trámites aduaneros
sin problemas, nos dirigimos hacia Charranes. En el
primer cruce, justo al coronar las primeras rampas,
iniciamos un descenso técnico que nos lleva
hasta el río de Oro, y otra rampa nos conduce
de nuevo a la carretera principal que va hacia Charrani.
Aparte del tiempo, hoy no sería un buen día,
ya que se sucedieron una serie de averías que
retrasarían y dificultarían la marcha
del grupo. El primer incidente lo sufriría
mi Specialized al engancharse un radio entre la ruleta
del cambio y la pletina que sostiene a la misma, algo
bastante complicado. Por suerte paré de pedalear
a tiempo y la avería se solucionaría
quitando un eslabón de la cadena que había
quedado dañado.
La anécdota del día sería el
encuentro con un jabalí herido en sus patas
delanteras, posiblemente debido a un atropello. Logramos
sacarlo de la carretera, pues corría el peligro
de volver a ser atropellado y provocar un accidente.
Una
vez en el bosque de Tafarast, un nuevo incidente nos
obligaba a parar. en esta ocasión la rueda
trasera de Guillermo se salía, posiblemente
por no estar bien apretado el cierre, pero se solventó
sin más complicaciones.
El
problema serio llegaría pocos metros después,
ya en zonas más técnicas, ya que una
rama se introducía en la rueda trasera de Jose,
provocando un enganchón del cambio en los radios
que resultaba en la rotura de la patilla que sostiene
al cambio. A pesar de llevar una patilla de repuesto
"casera", no pudimos instalarla y la única
solución fue acortar la cadena y ponerla "a
piñón fijo". Esto condicionaba
mucho la marcha ya que no podía utilizar las
marchas y decidió seguir hasta Taurirt por
carretera, acompañado por otro participante.
El resto continuó por el recorrido previsto
con la intención de unirse en Taurirt.
No hubo tiempo para lamentar más averías,
pues la lluvia hizo acto de presencia. Tras unos minutos
de espera refugiados, decidimos volver por la vía
más rápida, siguiendo la carretera hacia
Farhana, pues la situación no parecía
que pudiera mejorar.
Llegamos a la sede de la Federación algo mojados,
así volvimos pronto a casa para poder entrar
en calor.
En definitiva, no hubo suerte en esta jornada pero
aun así pudimos disfrutar durante varias horas
de nuestro deporte.